Prefacio

Estás en el espacio technicolor donde el tiempo transcurre de una manera poco convencional...
Antes de entrar al justo medio entre la razón y el sentimiento...no intentes comprenderlo...sólo sentirlo...aún a pesar de kantian@s, existencialistas y radicales..Encontrarás diferentes personajes que deambulan por estos espacios..

Ni todos son reales ni todos son ficticios..son simplemente acompañantes del camino..

sábado, 19 de junio de 2010

Solo

Desperté como cualquier otro día: solo y deseando que fuera otoño. Los ruidos de la construcción frente a mi departamento eran, a estas alturas del año, únicos acompañantes de mis rutinas.

Vivía en un noveno piso, no tenía vecinos pues el edificio era nuevo y yo acababa de llegar a la ciudad, así que tampoco conocía a mucha gente para tener una cómoda vida social.

Me ofrecieron una beca para realizar una investigación sobre el apareamiento de los willies, esos bichos que cuando aplastas huele a plátano podrido. Sobre la mesa del comedor tenía 50 contenedores con muestras de willies vivos, el microscopio ocupaba más de la mitad del espacio y hojas por todas partes.

El depa estaba casi vacío, la beca no me alcanzaba para amueblarlo todo y me gustaba el eco que había cuando entraba a la casa. A veces escuchaba pisadas ajenas y me sentía un poco más acompañado, casi como si atravesaran de la cocina al baño principal, pero sabía que eso era imposible. Yo vivía solo y no tenía vecinos.

Los estudios me consumían parte del día, pero lo demás me resultaba muy aburrido. Así que mi entrada a twitter fue meramente incidental, escuché a alguien en la universidad hablar de él, fui a las compus públicas e intenté varios registrarme nombres de usuario hasta que pegó @fundas.

Todo fue en automático, los followers, los followins. Luego luego aprendí a mandar mensajes y hacerme de mis Mensajes Directos. Comencé a hacer amigos y sentirme acompañado. Digo, 140 followers el primer día no me pareció despreciable.

Seguí tuiteando e intertuiteando. Ayer en la noche aprendí qué es un retuit. Por fin supe qué quieren decir la R y T juntas. Hace rato desperté sobresaltado por el intenso frío que se sentía en la habitación y por el silencio eterno que existía. Medio me levanté y alcancé a ver una luz que parpadeaba en la sala. Tuve ganas de ir al baño, pero cuando me incorporé sentí esas extrañas cosquillas en la espalda que te recorren hasta los pies. Mi abuela decía que eso se sentía cuando se te acercaba un muerto, pero qué iba a creer yo en eso..Yo era un hombre de ciencia….o no?

Se me llenaron los ojos de lágrimas, sin saber por qué. Aventé las cobijas y fui a descubrir el origen de esa extraña luz y comencé a llorar. No entendía qué estaba pasando, pero a la mitad del camino tuve que sentarme en el piso por que no podía controlarme. Sentía un hueco en la boca del estómago y no podía respirar.

La puerta del baño estaba entre abierta, así que me arrastré hacia allá. Abrí la llave del agua, me enjuagué la cara y cuando pude dejar de llorar,levanté un poco la cara para verme en el espejo. No podía creerlo. La palabra“twitter” estaba escrita en las paredes del baño con pasta de dientes. 140 Mil veces, como una plana de castigo, con letras diferentes. Milimétricamente medidos. Cada 140 veces cambiaba de renglón.

No supe qué hacer. Me quedé sentado un rato, intentando encontrar una explicación cuando recordé la luz. Fui corriendo a la sala y ví que era mi macbook. Respiré con alivio cuando le puse la contraseña y apareció mi fondo de pantalla. La foto era una tranquila vista de unos viñedos.

Abrí mi tweetdeck, dispuesto a contar lo que acababa de ver y encontré 85 mensajes directos nuevos. No tenían remitente. Decidí arriesgarme. Me temblaban los dedos. Se escuchaba cómo mis dientes chocaban unos contra otros. “No..mejor no. Me paré, prendí la luz. Estúpido foco, justo ahorita decides fundirte”. Fui a la cocina. Abrí el refrigerador y casi me vomito. Estaba lleno de gatos muertos. Estaban desollados. Eran exactamente 140. Unos sobre otros, con los ojos abiertos.Todos me miraban fijamente. Sus ojos sin color, transparentes, vacíos. Todos todos todos me miraban. Traté de cerrar la puerta, pero comenzaron a caerme encima. Me llené de sangre. Vomité. Dentro del refri estaba escrito, de nuevo, “twitter”…tuiter,tuiter tuiter tuiter en bloques de 140 palabras…no podía dejar de decirlo, no podía dejar de leerlo. no podía cerrar la maldita puerta. Mis pies no respondían. De dónde carajos salieron esos gatos? Por qué en mi refrigerador?

ESO QUE ESTOY ESCUCHANDO SON PASOS?

Tenía ganas de gritar, abrí la boca pero no salió nada. No escuchaba mi voz. Corrí a la computadora. Estaba parpadeando la pantalla.No me fijé en nada.Todo lo hice rápidamente y entré de nuevo al tweetdeck. POR FAVOR, QUE ALGUIEN ME LEA.ESTÁ PASANDO ALGO EN MI DEPA Y ESTOY SOLO.TENGO MIEDO.

Lo mandé….

Mientras esperaba respuesta pensé en abrir uno de los mensajes directos. Actualicé la página y ya eran más de cien. Sólo bastó que pusiera el cursor sobre uno de ellos y miles de maullidos y gritos. Están matando gatos?. De dónde salen esos gritos? Qué está pasando?

Voy corriendo al refrigerador y sólo quedan las palabras. Los gatos están apilados en mi mesa del comedor. Llenan todo de sangre. Vomito de nuevo. Cómo pueden sangrar tanto?

Esto es una locura. No está pasando. Prendo todas las luces y no veo nada anormal. No encuentro a los gatos por ninguna parte. El refri está con dos cebollas y una chela. El baño tiene su aspecto habitual. Veo la hora en el reloj: 1:40 de la mañana. Encuentro rastros de mi vómito en el piso…no lo soñé. TENGO MIEDO..

Mi computadora está apagada. No entiendo qué pasa.

Voy de regreso a mi habitación, arrastrando los pies y muy confundido. Me siento en la cama. Mil preguntas en la cabeza me dan vueltas. Veo de reojo mi celular. Tengo 14 mensajes de texto y cero llamadas perdidas. Otra vez ese número?

Abro la ventana. Necesito respirar. Necesito gritar. Necesito aire. Qué está pasando? Escucho el silbido del viento y ya no tengo miedo. Entra, azota las puertas con mucha furia. Revuelve mis papeles y siento su paso frío en la cara.

La cierro con mucho trabajo, como si quisiera permanecer abierta.

Regreso a la cama. Veo la lista los mensajes de texto. Intento abrir uno. Escucho que alguien susurra algo detrás de mí. Es imposible. Vivo solo. No tengo vecinos. Es una mujer. Trata de decirme algo al oído pero ya no soy dueño de mi cuerpo. Comienzo a ver cómo las paredes se van decorando,poco a poco,en bloques de 140 caracteres,con la palabra tuiter. Me está saliendo sangre de la nariz. La mujer se me acerca, veo su rostro, tiene ojos de gato muerto. No reconozco las facciones. Abre la boca y sólo escucho una voz a lo lejos…no sé qué dice, no entiendo nada, ya no veo nada, no siento nada. Sólo escucho cómo se prende mi computadora..y el tecleo constante de bloques de 140 caracteres…y luego nada..Siento cómo el aire deja de entrar, mis oídos sienten el pesado silencio y las palabras se me van agotando, con mi último aliento trato de gritar…pero no sale voz alguna. Desde mi interior hacia el eco del departamento sólo se escucha ticticiticiticiticiticiticiticiinnntntgtinggrtgprtg`jgjg….

*Cuentito usado para el guión del podcast enviado al concurso "Hasta el twitter tiene miedo" (http://www.hastaeltwittertienemiedo.blogspot.com)Es el número 13, "Solo", en colaboración con "Don Frusi" (http://www.frusi.blogspot.com)