Prefacio

Estás en el espacio technicolor donde el tiempo transcurre de una manera poco convencional...
Antes de entrar al justo medio entre la razón y el sentimiento...no intentes comprenderlo...sólo sentirlo...aún a pesar de kantian@s, existencialistas y radicales..Encontrarás diferentes personajes que deambulan por estos espacios..

Ni todos son reales ni todos son ficticios..son simplemente acompañantes del camino..

jueves, 11 de junio de 2009

rapidito rapidito, que se nos pasa el tiempo..

-Je t´aime d´5 a 7..
-Solamente?
-Sí, pero varios días a la semana.
-Sólo escuché el je t´aime..y que es toda la semana..
-Je t´aime...moi non plus...

lunes, 20 de abril de 2009

las tormentas eléctricas de primavera

Hoy por fin me decidí,
lo pensé demasiado y decidí decírtelo.
Es una pena que haya sido en una caja..
No tuve más tiempo para despedirme,
para arreglar viejos rencores,
para liberarme y liberarte.

Justo cuando pensé que todo estaba en paz
y que el tiempo haría las paces entre nosotros
recibí ese mensaje que me avisaba de tu muerte.
Una serie de decisiones desafortunadas marcaron
ese destino al que te enfrentaste solo..
Y me llevaste entre tus palmas.

Al final no moriste solo,
yo también morí contigo.
Por lo menos una parte..
Esa que a veces me hacía pensar en tí
y en los que te siguieron...y en los que vienen.

Ya nada es igual después de tí..
Yo sigo respirando..
Nunca me esperé que salieras a buscarme,
aún después de muerto.
No sabía cómo pedirte perdón,
ni a tí, a los que siguieron..y a los que vienen..

Pero hoy,
sé que vale más decir un "te amo" a tiempo,
que un "descansa en paz" después.

Gracias a tu partida
empezó la tan postergada limpieza de primavera.
Saqué a todos del cajón,
a los que quise poco,
a los que amé universalmente..
A los que ya se fueron,
y al que, hasta hoy,
llenaba
mis horas con pláticas eternas
y besos dulces con estrellas moradas.

Hace apenas unas horas que le dije: "estoy enamorada de tí",
para después aceptar que me da miedo lo que siga...
Sabiendo que él no es para mí
y que no tenemos un futuro juntos.
Aún así le amo como a ninguno..
como a todos...
Pero me he despedido ya de él.

Te recordé tanto y casi escuché tu voz
llamándome "mi mañana".
Sigo sin seguir las señales,
y persiguiendo las historias de los amores equívocos
sólo hasta hoy...

Ahora que me he despedido
de todos mis amores
y estoy lista para seguir el camino
que indique la rosa de los vientos,
decidí buscarlo.

Quise terminar con un amor
que llena mis sentidos,
que me vuelve loca,
despierta mis instintos..
Y no me deja pensar.
Hoy le ví con los ojos llenos de un amor interminable
y le confesé mi sentir atemporal pero finito.


Desde la cima de la duna,
que encontré en mi camino,
mientras pensaba cómo despedirme de él,
me llenaste la cabeza de oxígeno
y el corazón de amor.

La intensa lluvia con tormenta eléctrica que inunda mis ojos, más negros que ayer, me provoca tarearear una vieja canción de Edith Piaf (Edith Piaf - Non, je ne regrette rien -1961.)
que relata perfecto mi sentir:
"No me arrepiento de nada, de lo bueno que me hicieron,
de lo malo.."
Todo ha sido un regalo y nada más. A todos los he amado..y hoy, de todos me despido, en voz de la Piaf.

http://www.youtube.com/watch?v=kFRuLFR91e4

viernes, 6 de marzo de 2009

¿Por qué haces fotos?

Por la misma razón que cazo estrellas,
que garabateo textos en las servilletas,
que busco sueños ajenos en los letreros de los baños públicos,
para eso imagino fotos.

Quiero descubrirte. Quiero acecharte.
Quiero quererte. Ya no quiero desearte.
Quiero olvidar que te olvidé y así ya no recordarte.
Aunque podría pecar de omnipresente, no importa.
Para eso sueño fotos.

Juego con el itunes para descubrirte en canciones,
con los libros, para leerte en breves párrafos,
selecciono escenas de películas en blanco y negro,
y te busco entre los extras...
Para eso aprendo foto.

Al final del carrete,
descubro que hago fotos para olvidarte.
Te busco en todas partes,
para sentirme segura.

Ya he olvidado el timbre de tu voz,
lo verde de tus ojos,
lo cálido de tus abrazos
y qué se siente amarte.

Ya he olvidado tu rostro,
Mi sangre no recuerda qué es tenerte dentro,
mi cuerpo responde a otras cámaras,
mis ojos olvidaron dónde estás.


Te descubrí impreso en un papel mal revelado.
El tiempo lo volvió amarillo
y la imagen de los dos juntos hace muchas fotos que desapareció.

Por eso hago fotos,
para no extrañarte,
para no quererte,
para no olvidarte.

Hago fotos para encontrarme,
pues una parte de mí
tampoco se reveló bien..
y lo descubrí sólo cuando te marchaste...
para nunca más volver.

miércoles, 28 de enero de 2009

La Casa de Mauricio

Todo comenzó con un lienzo en blanco, como casi todas las historias..

"Era la época en que no había clases medias, o pertenecías a la realeza y no trabajabas o cubrías totalmente tu cabello y limpiabas desde el amanecer hasta que el último integrante de la familia decidía que era tiempo para dormir.
Yo la conocí mientras limpiábamos juntas la casa de unos holandeses acomodados que sucumbían a las peticiones de un mecenas perverso y hedonista. Ella era tímida, casi nunca hablaba y sus grandes ojos color azul caribeño transmitían más miedo que encanto.
Quizás por eso todos los hombres que vivían en La Haya volteaban a verla, creo que era el síndrome de "plebeya en desgracia" y la querían salvar de su propio destino.
Mientras yo pelaba patatas todo el día y fregaba los trastos de los hijos malcriados de los patrones, ella desaparecía horas en el ático. Decía que estaba limpiando el estudio, ese rincón donde nuestro patrón dedicaba días y noches enteras a hacer unos garabatos que al principio no tenían forma y al cual teníamos prohibida la entrada.
Nunca comprobé si realmente tuvo amoríos con el mecenas y el patrón, pero los chismes eran la manera cotidiana de destruir su reputación..ella, la que nunca hablaba y no se defendía..sólo su mirada se volvía cada vez más transparente..como si al verte pudiera traspasar tu espíritu y dejarte en blanco..
Yo le tenía un poco de envidia, pues era el centro de atención. Los carniceros, panaderos y hasta de aquellos que vendían pescado anhelaban tan sólo una mirada suya. Traté mucho tiempo de hacerme su amiga, pero ella tenía demasiados secretos y pocas ganas de contarlos, así que decidí observarla a la distancia, mientras la patrona montaba en cólera por ver las atenciones que tenían con ella los miembros de la familia. Yo ayudé a que ella se fuera de la casa, escondiendo los aretes de la patrona entre los ropajes limpios junto a la cama que estaba cercana a la mía y no la miré cuando salió por la puerta.
Poco tiempo después enfermé de peste, cerré mis ojos y no supe nada más de ella, nunca pude pedirle perdón y muero sabiendo que ella sólo prestó su rostro para que el maestro se inspirara. Fue la perdición de nuestra casa y de todos aquellos que la conocimos. Su tristeza invadió nuestro espacio y nuestra soberbia nos mató."

Encontré este texto entre las piedras de un muro muy cerca de "La Casa de Mauricio", en mi primer viaje a la Haya. No hablo holandés, así que esto que he transcrito fue parte de la traducción de mi acompañante y de lo que los recuerdos me permiten compartir. Decidí entrar a la Galería Real de pinturas con los pocos euros que me quedaban, pues estaba a punto de regresar a la estación del tren para dirigirme a Amsterdam.
Busqué entre los cuadros de la colección real alguno que tuviera el retrato de una joven sirvienta, algo que me indicara a qué obra se refería el texto que hacía pocos minutos había leído. Era una joya lo que tenía entre mis dedos, pues sé que en esa época (casi como ahora) las personas que se dedican al trabajo doméstico no sabían leer o escribir. Pienso que fue la desesperación de encontrar el perdón la que motivó a la que suscribe la nota a escribir con su último aliento una manera de pedir perdón a algo que ya no podía solucionarse.
Ya estaba cansada de recorrer la Galería Real, estaba a punto de salirme cuando de pronto encontré un cómodo sofá blanco, estaba solo. Decidí sentarme un rato en lo que recobraba el aliento para tomar el tren a mi siguiente destino, cuando mi mirada se sintió atraída hacia la pared que estaba de mi lado derecho.
No hubo más que un enamoramiento profundo y sincero hacia ese cuadro. Me sentí intimidada con una mirada prístina que intentaba conocer mis pensamientos, pero no revelaba nada sobre los suyos. Esos ojos azules que parecían de conejito asustado y aún así traspasaban mi ser, tal como lo había descrito la nota, me llenaron de angustia y adrenalina. Ya no me importó la técnica barroca, o la mezcla de lapizlázuli con tierra y bloquelado. Sentí que sólo estábamos en la sala ella y yo. Casi la escuché pedirme ayuda, pues sabía que haber posado para el pintor la condenaría por siempre. Conocí el sentimiento de envidia que debieron haber tenido aquellos que la rodearon, pues con esa mirada me di cuenta que no había nada más importante en ese momento.
No podía dejar de observarle e intentar sentirla mientras posaba. No obtuve nada. Sólo la sensación de haber sido analizada minuciosamente, creo que hasta el fondo de mi alma. Como nadie, una imagen estática, llegó al principio de mis pensamientos, pero paradójicamente fue demasiado dinámica, pues no le he podido olvidar desde entonces...


Será que las obras artísticas (foto, arias, pinturas, esculturas, grafittis...) se van llenando poco a poco de los sueños y secretos de la gente que los observa y le transmiten al siguiente observador un ápice de vidas ajenas, para que él o ella descubran en su siguiente destino lo que se les tiene preparado?

La joven del arete de perla
Johannes Vermeer 1665
Galería Real Mauritshuis
La Haya, Holanda.

lunes, 5 de enero de 2009

El mito del Pirata y su indómito dueño

Para tí, que me ayudaste a encontrar mis cielos perfectos para poder tomarles fotos..


-"Me gustan las fotos de los cielos". Ese era el pretexto favorito de Vic para salir de la ciudad cada fin de semana. Cuando se le escuchaba decir su frase célebre, se sabía que se desaparecería unos cuantos días de la faz mundana y se iría con Pirata lejos de la ciudad.

El proceso era más o menos rutinario: el día antes a su partida tenía una sonrisa inmensa y sólo aumentaba mientras preparaba las cosas para su viaje: Sólo un par de pantalones, los tenis de batalla, tres playeras, una chamarra abrigadora y muchos libros. ¿Lo demás? Eran croquetas, juguetes, la correa y el tapete de Pirata.

Vic jamás salía sin su eterno acompañante y guardián, un hermoso labrador negro cuyo pelaje brillaba con la luna y su dulce mirada parecía la de un anciano y sabio gurú.

Un poco de música, algo de dinero, la cámara de fotos y el tanque de gasolina lleno...no necesitaba más.

Eligió un fin de semana al azar y decidió ponerse en camino hacia la ruta de "los pueblos mágicos". Tenía ganas de pasar cerca del volcán y explorar la zona. Alguien le había dicho que las piedras volcánicas ayudaban a curar el alma y él quería saldar algunas cuentas pendientes con la suya.





Llegando al primer retorno hacia su primer destino se bajó, estiró las piernas un rato y dejó que Pirata corriera tan lejos como él quisiera.."Me gustan las fotos de cielos", musitó con los dientes cerrados mientras los recuerdos comenzaron a embargarlo. De pronto sólo pudo pensar en ella, sí, en la única que le había podido romper el corazón...

Se limpió las lágrimas y comenzó a cantar con todas sus fuerzas: Sabina, Búmburi, Los Tres y Calamaro fueron los que le prestaron sus letras para desahogarse...hasta quedarse sin voz.

El día parecía perfecto para viajar en busca de respuestas. Ya había tenido esa conversación con la filósofa que a veces le quitaba el sueño y no llegaron a nada. Ella estaba empeñada explicarle en que las respuestas no se encontraban viajando y que el alma no se busca, sino que se cultiva, mientras que él sólo pensaba en las fotos que tomaría mientras duraba la búsqueda y en que quería alejarse de todo.

Así que se subió de nuevo al coche y comenzó a manejar. Pensó en que sus ganas de sentirse miserable se habían quedado en un salón de fiestas de segunda, cuando la encontró bailando en una apoteósica escena griega: no había más que oficinistas lujuriosos, gordos y sudorosos, con muchas botellas de vino alrededor y unas cuantas "musas" entre velos y vapores.

Mientras se aproximaba al nuevo destino, se dio cuenta que conforme habían pasado los monótonos y rutinarios años se perdía lo verde de sus ojos, los lunares de sus hombros ya no eran los mismos y hasta la risa estridente que lo caracterizaba se volvió una triste y falsa sonrisa chueca.

Sólo volvía a brillar intensamente cuando veía los cielos azulosos, sepias, llenos de estrellas, con pájaros, con nubes, enmarcados por montes, mares, soles y lunas. Pero eso ya no pasaba desde hacía mucho tiempo, se sentía vacío, solo y con la tristeza a cuestas.

Quizás fue por eso que decidió irse lejos..

Sin darse mucha cuenta de hacia dónde se dirigía, se encontró con la madrugada en la carretera. Los primeros rayos de sol lo acompañaron hasta el pueblo de las cascadas y se estacionó para comer algo. El paisaje era perfecto para un breve descanso, así que bajó del coche con todo y Pirata, la cámara de fotos y emprendieron el camino sin mirar atrás, temiendo la maldición de la mujer de Lot.

Dicen algunos lugareños que nunca habían visto correr a alguien tan rápido como a él. Otros comentaron que su sonrisa estaba llena de esperanza y unos más se alejaron de ahí al ver que se le caían pedazos de piel a cada paso que daba.

Cuentan que vieron alejarse a un esqueleto viviente en compañía de un perro que no dejaba de ladrar. Casi al ocaso, justo cuando el sol se puso rojo y el cielo negro, se hicieron uno. Tomaron una forma nueva casi irreconocible, que terminó siendo la de un rinoceronte que se alejaba rápidamente del entorno, hacia la laguna que se formaba en la caída de las cascadas.

Nadie más los ha vuelto a ver desde entonces. ..Sólo es un hecho que desde hace unos meses un rinoceronte habita la región mágica de las cascadas poblanas. No se sabe cómo llegó, ni cómo sobrevive ahí..


Hasta la fecha no han encontrado los restos de Vic o del Pirata, pero si se escucha con atención, sólo algunas temporadas del año justo antes de que el sol se oculte, sentirán un cálido murmullo que mientras los abraza, musita "me gustan las fotos de los cielos..." y se aleja corriendo.

viernes, 26 de diciembre de 2008

se abre la convocatoria...

Ni toda la retórica empleada pudo convencerme esta vez..
Estaba decidida a dejarte ir, así fuera la última prueba del año.
Llegaste con tus frases elaboradas,
con tus promesas eternas,
con tus pupilas dilatadas...
Pero esta vez no caeré de nuevo, prefiero dejar de verte a saber que cuando estás conmigo salen todos los demonios que llevo dentro.

(No me hubieras dejado esa noche, por que esa misma noche encontré un amor..)

Pensaba en todo lo que te diría en el momento en que llegaras por mí. Elegí el atuendo "perfecto" para nuestra última cita: la lencería especial que tanto te gusta llena de clichés y encajes, los tacones altísimos con los que te gusta tomarme lentamente, la falda negra casi transparente y la blusa que sólo se amarra en la espalda.
Ya no estaba contenta contigo, ya no me hacías volar por constelaciones enteras. Ya no había sexo salvajemente grupero y tus ganas de jugar a la casita mientras explorábamos habitaciones en hoteles no tan de paso mataron con cicuta a mi libido.
Pero cada vez que intentaba decirte que esa era la última vez, me hablabas de sentimientos profundos, prometías diversión interminable y mencionaste algo de un látigo especial. Eso bastó para que me tuvieras encima de tí, como cada vez que podíamos vernos.

Pero esta vez..esta vez tengo que dejarte ir. A tu vida perfecta, con tu novia perfecta, a tu casa perfecta.

(Parecía que estaba esperando tu momento de partir, parecía haber observado mis momentos junto a tí)

Tres minutos antes de que llegaras recibí esa llamada que me cambió..y las ganas de mandarte directito a la chingada se evaporaron..me llamó alguien de quien nunca te hablé pero que inspiró nuestro desempeño sexual. Sólo pensaba en la persona de la llamada cuando apareciste y estuvo conmigo todo el tiempo. Parecía que no había nada más en el mundo que tenerte dentro una y otra vez y nunca supiste que en realidad decía su nombre entre gemidos sonoros y suspiros callados..Gastamos todos los condones acumulados de encuentros anteriores, con el anillo ese rarito que funcionaba como vibrador y con la alberca privada y dijiste que había sido el mejor sexo que habíamos tenido hasta ese momento.

(No me hubieras dejado esa noche, por que esa misma noche encontré un amor..Me abrazó el instante mismo que tú me dijiste adiós..)

Todo era como me gusta, verte casi dormido, musitando mi nombre y envolviéndome con tu cuerpo. Justo después de un beso que provocaba el tomarte al instante fue cuando se te ocurrió decirme: "Creo que la voy a dejar. Quiero estar exclusivamente contigo.No es justo para ninguno de los dos que estemos separados si la pasamos tan bien juntos..."

(Y no fue una gran tristeza, fue como ir de menor a mayor)

Y ahí fue cuando todo se convirtió en soledad...incluso después de dos rounds más en los que estabas dentro de mí.
"Querido, los amantes sólo pueden seguir siéndolo cuando los sentimientos de pasión no superan a los de apego.." No pude decírtelo..no cuando te vi en el espejo del techo haciendo tus mejores movimientos, no cuando sólo pensaba en él y en su llamada..No después del sexo tántrico..No al abrazarme durante las pocas horas que quedaban antes del amanecer y susurraste que no querías dejarme ir..

(Mi soledad siempre he pertenecido a tí...Mi soledad...siempre he pertenecido a tí....)

No me gustan los apegos..pero no se cómo dejarlo contigo.
No encuentro las palabras..
No tengo argumentos sólidos..
Sólo siento que me llena un veneno ámbar
que sólo se va cuanto estamos juntos..
Llegan los demonios y seguimos juntos..

Necesito renovar la lista de amantes..

Se abre la convocatoria...

(no me hubieras dejado esa noche...)

lunes, 15 de diciembre de 2008

Tarde de cineteca..

Te ví a lo lejos..después de tantos años pensé que no me moverías ni un centímeto.
Te ví sentado en nuestra mesa de siempre, con un sol de invierno iluminando tus canas más recientes.
Te ví leyendo "El Proceso" e imaginé nuestras eternas pláticas sobre política, las cuales normalmente terminaban en la cama.
Te ví cuando pedías tu café cortado y ajustabas los lentes a tus hermosos ojos color avellana.
Te ví y por primera vez no te ví mirándome en el mismo escenario. Ella estaba ahí.
La ví, sólo pude observarla mientras se acercaba a tí..
La ví tomándote de la mano amorosamente...y con una sonrisa que me pareció creepy pero era muy sincera.
La ví viéndote..y me ví..
Me ví viéndolos, desde lejos..mientras esperaba la hora para entrar a la película.
Me ví analizando pósters de la Cineteca para no pensar en tí..
Me ví entrando a la tienda de libros y películas, buscando cualquier cosa para no recordar tus manos entre las mías.
Me ví besándote lenta y absolutamente..mientras tus piernas recorrían mi espalda..
Me ví como me veo justo después de un orgasmo contigo: brillante, sudorosa, con ganas de correr por todo el lugar.
Y justo cuando estaba a punto de comenzar a buscarte, sentí su mano en mi mano. "Perdona la tardanza, estaba justo en Coyoacán pero quise pasar a comprarte algo".
Ella tomaba mi mano alegremente.
Ella, con esa sonrisa llena mi mundo ahora..llena mis tardes de sol,
me dedica canciones y me escribe cuentos.
Ella no me promete lo eterno y le pone segundos a lo real.
Ella ha decidido no quedarse pero me besa mientras se va.
Con ella no me da miedo volar...